miércoles 18 de noviembre de 2009

COMUNICADO

De Walter Bulacio a Rubén Carballo: 2.826 pibes asesinados por la policía argentina

Acto en Plaza de Mayo el viernes 20 de noviembre a las 18:00

Los portales de noticias en Internet anticipan los titulares de los diarios de mañana:
"Un adolescente de 17 años permanece internado con muerte cerebral a causa de los disturbios ocurridos antes de un recital de rock en un estadio porteño. Un grupo de jóvenes intentó ingresar sin entradas para ver el show. La policía reprimió con gases lacrimógenos y balas de goma para disolver a los manifestantes, hubo heridos y detenidos."
Esta vez fue en Vélez, tocaban Viejas Locas y el chico que está en coma en el Centro Gallego se llama Rubén Orlando Carballo.
En abril de 1991 el titular de los diarios fue el mismo. Esa vez fue en Obras, tocaban los Redondos, y el estudiante que murió una semana después, se llamaba Walter David Bulacio. También tenía 17 años.
El jefe de prensa de la policía federal, comisario Néstor Rodríguez, explicó hoy en varias radios que los pibes "se querían colar", que había "inadaptados" y que los uniformados tuvieron que emplear "la fuerza mínima necesaria para restablecer el orden".
En 1991, el argumento del comisario Miguel Ángel Espósito fue que los chicos "estaban aglomerados en la vía pública, bailaban y pretendían ingresar al estadio sin entradas".
El comisario Rodríguez explicó bien el rol de la policía: Como brazo armado del estado, dirigido por el gobierno de turno, su función es garantizar el orden establecido, y, cuando se ve amenazado, restaurarlo por medio de la fuerza. Eso se llama control social. Con "la fuerza mínima necesaria", desde luego. Eso se llama economía de recursos.
Entre 1991 y 2009 -entre Walter y Rubén - miles de chicos fueron asesinados a golpes o con otros métodos de tortura, en la calle, en comisarías u otros lugares de detención, murieron fusilados por el gatillo fácil o desaparecieron a manos de las fuerzas de seguridad argentinas.
Policías, gendarmes, prefectos, servicios penitenciarios y vigiladores privados nos mataron 2.826 chicos desde el 10 de diciembre de 1983 hasta ayer.
Desde el 25 de mayo de 2003, el gobierno peronista de los Kirchner mató, con el gatillo fácil o la tortura, en cárceles, comisarías o institutos de menores, 1.323 chicos. Durante la presidencia de Néstor Kirchner, 928. En los dos años que lleva su esposa, 395.
En el último año, el aparato represivo estatal nos mató un pibe cada 28 horas. Más de 20 por mes. El 53% tenía menos de 25 años.
El viernes 20 de noviembre, a las 18:00, CORREPI presentará, en un acto público en Plaza de Mayo, la actualización 2009 del Archivo, informe que recopila todos los casos conocidos de personas asesinadas por el aparato represivo estatal desde 1983.
Con el protagonismo de los familiares de los chicos asesinados por el gatillo fácil y la tortura, nucleados en CORREPI, y la presencia de organizaciones de trabajadores ocupados y desocupados, estudiantiles, sociales y políticas, que han padecido la represión cotidiana a lo largo del año, mostraremos, con los datos a la vista, el alcance y extensión de las políticas represivas oficiales en todo el país.
Los esperamos.
CORREPI
Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional
Ciudad de Buenos Aires Argentina

domingo 15 de noviembre de 2009

Se realizó la conferencia sindical del Partido Obrero

“Por una nueva dirección en los sindicatos”

La Conferencia Sindical del Partido Obrero -2- 14/11/2009

Con la presencia de 914 delegados acreditados, pertenecientes a 86 sindicatos de todo el país, sesionó este sábado la Conferencia Sindical del Partido Obrero. La conferencia fue presidida por una mesa de dirigentes clasistas, donde se destacaron, entre otros, delegados del Subte y de Kraft. En su informe de apertura, Néstor Pitrola señaló: "La convocatoria del gobierno y de Moyano a un acto contra el sindicalismo clasista -y la casi inmediata decisión posterior de levantarlo- son un retrato de la crisis del gobierno kirchnerista. Esa crisis es resultado de su impotencia para enfrentar la crisis capitalista, que los trabajadores pagamos con despidos, congelamiento salarial y tarifazos". Pitrola añadió que "trabajamos para que la clase obrera juegue un papel independiente en esta crisis y pueda ser la cabeza de una salida en favor de todos los explotados". A partir de ese planteo político, la Conferencia resolvió apoyar la continuidad del plan de lucha del subte, la movilización por los despedidos de Kraft, la lucha de la salud en Tucumán y de los docentes en todas las provincias.

Finalmente, la Conferencia votó impulsar "una marcha masiva el próximo 20 de diciembre, con los obreros del subte y de Kraft a la cabeza, junto a toda la clase obrera, al movimiento piquetero y estudiantil, por trabajo, por salario y por una nueva dirección en los sindicatos".

jueves 12 de noviembre de 2009

REPRESOR CON LAS HUELGAS, COMPLACIENTE CON LOS USUREROS

El acto de Moyano es antiobrero

Néstor Kirchner no les perdona a los trabajadores del Subte haber puesto al desnudo tanto sus contradicciones como su hipocresía.

En efecto, los ‘amigos’ del matrimonio se pusieron de acuerdo con sus ‘adversarios’ para derogar, en el Congreso, la única clase de ley que nunca se debería derogar, que es aquella que prohibía hacer una nueva oferta, o sea una nueva ley, a los acreedores internacionales que no aceptaron el canje de deuda en 2004.

O los que votaron aquella ley obraron como sinvergüenzas, o los sinvergüenzas son los de ahora (aunque la mayor parte de ellos estaba entonces y está ahora).

Claro que, en 2004, entre los acreedores había todavía numerosos ahorristas y ahora hay solamente fondos buitres, que compraron la deuda a precios muy inferiores a los que se les ofrece para el rescate.

Pero mientras, por un lado, se deroga una ley con el exclusivo propósito de posibilitar el pago de unos diez mil millones de dólares (incluidos los intereses atrasados) a las aves de rapiña del capitalismo a tasas de interés usurarias; por el otro, se impide la aplicación de una ley, que tiene plena vigencia, que otorga el derecho a la inscripción gremial al Sindicato del Subte.

Esta duplicidad no le sienta nada mal al gobierno “nacional y popular” –que, al mismo tiempo, acusa de desestabilizadores a los obreros que exigen el respeto del derecho y no a los capitalistas que adecuan el derecho para seguir saqueando al país.

En una palabra, la huelga del Subte dejó al desnudo que la única ley imperativa para los K es la que está al servicio del capital.

Por esto mismo, para que la hipocresía no se apague, Moyano propone celebrar, el Día de la Soberanía, la represión a los trabajadores del Subte y la anulación de la llamada “ley cerrojo”.

Pocas veces ha quedado más al desnudo la demagogia oficial: ¡los fondos buitres, una decena, recibirán cuatro y cinco veces más dinero que toda la asignación por hijo que festeja la Presidenta!

La soberanía nacional está corporizada en los trabajadores, no en el matrimonio cipayo ni en los burócratas que vacían las arcas de las obras sociales y de otras cajas más.
Se vuelve a quebrar la pretensión de que obreros y patrones tenemos intereses comunes y que el kirchnerismo o el pejotismo representan con eficacia esta colaboración nacional entre las clases.

¿Por qué sorprenderse, entonces, de que el gobierno que tacha de sellos a los partidos de izquierda, cuando se trata de reclamar el apoyo al fraude llamado “reforma política”, les asigne a esos mismos sellos un poder desestabilizador?

En este caso, para el gobierno, las patronales y los bloques que votaron el nuevo pago de la deuda, la denominación izquierda equivale a clase obrera –a una clase obrera independiente, emancipada de la burocracia sindical patotera.

El futuro del país depende, precisamente, de que esta autonomía política de la clase obrera y de los trabajadores se desarrolle hasta sus últimas consecuencias.

"La vida por Moyano"

Una huelga contundente y consecuente enseña sobre la situación política mucho más que las escaramuzas parlamentarias.

El paro general del Subte, el martes 10, marcó una derrota sin atenuantes del gobierno kirchnerista. El gobierno se había jugado resueltamente contra el paro y contra la reivindicación de un sindicato propio de los obreros del Subte, sin importarle las leyes y fallos judiciales que respaldan a los trabajadores. La prioridad para el gobierno es la burocracia sindical de los Moyano y compañía, que sirven al Estado y a las patronales para enfrentar a los trabajadores. Un ejemplo: por los mismos días el burócrata de la UOM, Caló, explicaba por qué la CGT no reclamaría aumentos salariales en el final del año, mientras las ganancias, los bonos y la Bolsa no paran de subir. Esta burocracia avaló la declaración de ‘servicio esencial’ para el subte, a sabiendas de que se trata de un arma contra el derecho de huelga y que tiene su origen en las dictaduras militares. La determinación de los obreros de Metrovías desnudó la falacia del gobierno que se pavonea con los pobres y “excluidos”. La huelga del Subte es la segunda derrota del gobierno y de la burocracia en un breve período de tiempo, luego del fracaso en la tentativa de hacer firmar la ‘paz social’ a los obreros de Kraft. En la derrota quedó también arrastrada la burocracia de la CTA, la cual, como ocurriera en Kraft, no movió ni la décima parte del aparato que jugó para apoyar a Milagro Sala. Los voceros de la CTA en el subte evitaron las luminarias de la TV, porque han sido arrastrados a esta lucha como consecuencia del fracaso de las maniobras del ministerio para conseguir la ‘simple inscripción gremial’ (no confundir con la personería sindical).

La ‘gran Perón’

Las luchas que impulsan y dirigen los activistas sindicales que se oponen a la burocracia, y las movilizaciones masivas que emprende el movimiento de trabajadores desocupados, ponen de manifiesto por dónde pasa el proceso político que permite a los trabajadores enfrentar la crisis del capitalismo. Semejante evolución de las masas coloca al gobierno ‘nac & pop’ ante la madre de todas las encrucijadas: el cuestionamiento a su gestión desde la izquierda, desde los explotados. La utopía reaccionaria de volver a establecer un frente nacional, donde la burguesía maneje la batuta y se lleve la plata y los obreros deban someterse a los caudillos nacionalistas, ha sufrido duros golpes. Es a la luz de esto que debe entenderse el renunciamiento a la renuncia al PJ, por parte de Kirchner, y la convocatoria de Moyano a un acto ‘anti-golpista’ – al que seguramente llevará al ex presidente pingüino. El oficialismo necesita con desesperación aparatear el proceso político, en especial cuando a la crisis económica se le agrega la pérdida de su mayoría parlamentaria.

La convocatoria de Moyano hace recordar a la que llamó Perón el 12 de junio de 1974, también contra un golpe inexistente, luego que expulsara a la JP de la Plaza el 1º de Mayo de ese año. Los comentaristas de la época y la propia JP interpretaron la movida de Perón como un guiño a la izquierda luego del volantazo hacia la derecha que significó la entrega de las llaves del gobierno a la camarilla de López Rega y el golpe policial en Córdoba (‘navarrazo’) contra el gobierno de la izquierda peronista. También en aquel año se enseñoreaba la crisis mundial y el derrumbe del pacto social – luego de dos años de disparada de los precios de exportación. La tentativa de Perón de desviar la línea fundamental de su gobierno con un ropaje antiimperialista fracasó sin atenuantes. En menos de un año estallarían el rodrigazo y la huelga general de junio-julio. Lo que la pareja Kirchner-Moyano pretende hacer ahora empalidece como una jugarreta; tampoco la polarización política ha llegado a los extremos de aquellos años. Pero si el ritmo no es el mismo, la dirección de los acontecimientos es inconfundible. Hugo Moyano vuelve a sus orígenes, aunque esto no sea ya estrictamente posible, luego de haber intentado promover una renovación de la burocracia sindical peronista desde mediados del gobierno de Menem – recordemos, junto a la CTA y la CCC.

Sí me importa tu pasado

Hace 35 años, llevamos adelante una campaña bastante exitosa para boicotear la convocatoria de Perón. Tuvimos razón, pues ese gobierno era el nido de las serpientes. Ahora las cosas son menos complejas y las posibilidades son mayores: hay que plantear, claro y alto, la lucha por la autonomía política de la clase obrera frente al nacionalismo, sea burgués o pequeño burgués. El nacionalismo se ha convertido en una teta estéril a fuerza del uso y abuso de ella por parte de los enemigos del proletariado y del socialismo. La autonomía política del proletariado es la tarea común fundamental en toda América Latina, donde los ‘socialismos’ de distinto signo (indígena, igualitario, bolivariano), que apenas disimulan el nacionalismo de contenido burgués, enfrentan crisis terminales en grado diferente. Lo único que puede impedir un retorno del gorilaje adornado con derechos humanos y transparencia es un movimiento político dirigido por la clase obrera.

Precisamente será ese el eje político de la Conferencia Sindical del Partido Obrero que tendrá lugar el fin de semana próximo.

Jorge Altamira

sábado 7 de noviembre de 2009

Contra el FRAUDE de Yasky y Baradel en Suteba La Plata - Movilización 5/11 - Habla Amelia García, Sec. Gral electa por la Lista Multicolor





EL 5 DE NOVIEMBRE TODOS AL MINISTERIO DE TRABAJO

La lucha por el reconocimiento del legítimo triunfo de la Rosa-Roja-Marrón en el Suteba La Plata ha ingresado en un momento de definición. Luego de casi cinco meses de resistencia de parte de la docencia combativa de La Plata, la maniobra fraudulenta de Baradel ha fracasado: no han logrado legitimar a la directiva trucha ante la docencia y el activismo.

Eso es el resultado del enorme repudio que ha generado el fraude alevoso de la celeste incluso en parte de sus propios votantes, y de la defensa inquebrantable de la voluntad de la docencia que ha defendido al combativo Suteba de La Plata.

En estos cuatro meses, eso se evidenció en la defensa de la sede del sindicato, que la burocracia celeste intentó cerrar y demoler, en las guardias permanentes para defender el edificio, en la resistencia exitosa al corte de los servicios como teléfono, electricidad, agua, etcétera (Baradel empeñó su furia contra la seccional de La Plata como jamás lo ha hecho con gobierno alguno).

Se expresó en la masiva marcha sobre la CTA, el pasado 27 de agosto, en la cual miles de docentes exigieron a la "Central" terminar con el fraude; en el "banderazo" con más de mil docentes en La Plata reclamando por lo mismo en la CTA, el Suteba y el Ministerio de Trabajo local, en el funcionamiento permanente del sindicato, al cual siguen acudiendo los docentes para defender sus condiciones de trabajo y la pelea por el salario.

En los miles de miles de afiches pegados en todo el país en defensa del Suteba La Plata, en los cientos de pintadas que denuncian este atropello en la ciudad de La Plata, en los plenarios obreros que definieron a cientos de organizaciones en repudio al fraude de Yasky y Baradel.

En el reconocimiento incontrastable que significó que los compañeros de la Rosa-Roja-Marrón lograron que 115 de los 176 votantes de la urna que impuga la burocracia para realizar su fraude se pronunciaron, por escrito, a favor de que se respetaran los sufragios de los votantes de esa urna, lo que incluyó a casi el doble de los votos conquistados por la Rosa-Roja-Marrón en la votación de esa mesa.

A la maniobra fraudulenta de la CTA-Ctera-Suteba se le acabó el carretel y está planteado obligar al Ministerio de Trabajo a dar respuesta favorable al reconocimiento de la legítima conducción del Suteba La Plata.

Amelia García (secretaria general Suteba La Plata)

Kraft: victoria de la conciencia de clase

Gran parte de los cesantes que se habían acercado a la planta se abrazó con los miembros de la lista ganadora a través de la reja de la puerta al grito de “¡todos adentro!”. De este modo entendieron la victoria de la Lista 1 (Agrupación Desde Abajo, PTS), con 676 votos contra 660 de la Lista 2 (PCR) y 291 de la burocracia del sindicato de la alimentación (STIA). Nuestro partido había apoyado a la Lista 1 a través de una declaración profusamente repartida y saludada en la planta (ver reproducción).

La Lista 1 había rechazado el acta acuerdo del gobierno, la burocracia y la patronal norteamericana, con su cláusula de “paz social” y 123 compañeros en la calle. El acta había establecido que la elección de interna se realizaría bajo el control de la burocracia de Daer, circunscripta a once delegados cuando debían ser 26 (1 cada 100 trabajadores) y con la participación de personal fuera de convenio y extraño a la planta. Otra urna de votantes de la planta, la HQ, que incluía a administrativos fuera de convenio, fue impugnada por las Listas 1 y 2.

A las 19:30 horas, apenas terminado el recuento de votos y firmada el acta de votación en la planta, Javier Hermosilla, de la Lista 1, fue notificado por el gerente de recursos humanos de Kraft de que el jueves 5 asumiría la nueva comisión interna. Ramón Bogado reconoció su derrota y aclaró expresamente que había impugnado las urnas que el sindicato había plantado en su sede central y no reconocería sus resultados.

Los resultados no tienen en cuenta a los 123 compañeros que han sido despedidos, cuya mayoría hubiera votado a la 1.

A las 22 comenzó a develarse la trama del fraude, cuando el Ministerio de Trabajo informó que había ganado la Lista 2 (PCR) por 8 votos: 684 contra 676 de la Lista 1, y que la Lista 3 de la burocracia aumentaba a 434 sufragios. Se trata de las urnas de la sede sindical. Esas urnas habían sido impugnadas, pero la justicia laboral, con el aval del ministerio, las había aceptado. (Esta manipulación es la que se da también en el caso del Suteba La Plata, desconociendo urnas que le dieron el triunfo a la lista clasista contra la burocracia de la CTA). Al día siguiente, la Secretaría de Trabajo de la provincia suscribía oficialmente esta maniobra. Antes de todo esto, las listas 1 y 2 habían impugnado el padrón electoral de 2.950 votantes porque incluía todos los “ingredientes” luego utilizados en función del fraude. Estas acciones previas de las listas 1 y 2 inviabilizan la maniobra del fraude. No hay espacio ahora para las ‘autocríticas’ que el PCR forzó a Ramón Bogado, luego de que éste hubiera rechazado, inicialmente, el acta de levantamiento del conflicto.

El voto es la expresión de la conciencia de que la firma del acta acuerdo de la “paz social” es incompatible con una dirección dispuesta a luchar por los trabajadores, independiente del Estado y de los patrones. La burocracia había organizado asambleas truchas, con la presencia de líderes y funcionarios del Ministerio de Trabajo –sin contar las vigilantes cámaras de la patronal– para convalidar el acuerdo, que el PCR aceptó sin chistar. El PCR mantuvo obstinadamente la defensa del pacto y organizó la instalación de tres carpas en la puerta de la planta sólo para disimular su capitulación, jamás para organizar una resistencia. El fracaso del festival armado por la CCC horas después de la firma del pacto fue un testimonio del proceso que se vivía en la planta.

La rebelión tuvo su epicentro en el turno noche, donde la Lista 1 tuvo 378 votos (la mitad del total en toda la planta) contra 50 de la Lista 2 y 70 de la burocracia. Pero la Lista 1 obtuvo votaciones en todos los turnos, expresión de una conciencia homogénea. Votaron, dejando afuera a las urnas truchas, 1.638 compañeros, un 63% de un padrón de 2.600, superior a elecciones anteriores de interna.

Detrás de la Lista 2 se encolumnaron la CTA (con la firma de Horacio Meguira), Margarita Stolbizer, Proyecto Sur en pleno (Claudio Lozano, Pino Solanas), el SI (Macaluse), la UCR de la provincia de Buenos Aires, el ARI, el MST y, no podía faltar, la Federación Agraria, con la firma de Eduardo Buzzi.

Un frente que se unificó detrás de una plataforma de contención de un desarrollo clasista en el movimiento obrero. Los “progres” se juntaron con la pequeña burguesía radical con un programa de ‘orden’, apenas disimulado por la denominación “comunista y revolucionaria” de esa opción. Los que, en el conflicto sojero, prometieron la alianza revolucionaria de los obreros y campesinos volvieron a operar en clave contrarrevolucionaria. Ramón Bogado, cuya primera reacción había sido rechazar el acta de la ‘paz social’, se retractó luego de esta posición clasista por una lamentable adhesión a las lealtades partidarias. Tenemos confianza en que sabrá sacar las conclusiones que se imponen.

A estas horas está en debate la convocatoria a una gran asamblea general en la puerta de la planta para denunciar el fraude con el que se intenta birlar la victoria obrera e intimar al reconocimiento de la nueva dirección.

Lo ocurrido en Kraft es una genuina manifestación de conciencia de clase.

Se ha puesto de manifiesto con toda claridad que el movimiento obrero vuelve a atravesar una transición histórica. Es necesaria una política consecuente para llevarla a su término – expulsar a la burocracia pro-patronal y desarrollar una nueva dirección clasista y socialista en los sindicatos.