viernes, 31 de julio de 2009

"Si no los puedes derrotar, únete a ellos"

Desde las tribunas de la Sociedad Rural, la Mesa de Enlace realizó el acto más virulento que se recuerde desde las épocas de “la 125”. Sus dirigentes atacaron a “un gobierno que no se da cuenta que perdió las elecciones”, pero también a “una oposición que no sabe que las ganó”.

¿Cuál es la razón de los ataques y, en particular, de este último? Los ruralistas se desayunaron con que la principal de sus reivindicaciones, una rebaja de las retenciones a la soja, tampoco figura en la agenda inmediata de la mayor parte de la UCR, del ‘peronismo disidente’ y de Macri, ni en la del partido socialista. Sólo cuentan con el respaldo fanatizado de Carrió (no de todo el Acuerdo Cívico) y de Cobos. Los diputados oficialistas enviaron un proyecto para reducir sustancialmente las retenciones al maíz y llevar a cero las del trigo, junto con compensaciones en los fletes. El gobierno también anunció subsidios a los tamberos, que saldrán del presupuesto público pero no, naturalmente, de los superbeneficios que perciben supermercados y monopolios industriales en la “cadena de la leche”. La suma de esta primera factura es cercana a los 400 millones de dólares. Estas medidas expresan un intento de dividir al frente del capital agrario y aislar a una fracción de los sojeros.

A pesar de ello, la cuestión de la soja no ha salido del temario. La Mesa de Enlace tiene una fuerte carta de extorsión, que es negar su participación en el Consejo Económico y Social, y tiene el apoyo de la Asociación de Empresarios, que reúne a los principales pulpos capitalistas. El afán de incrementar las ganancias por las exportaciones de soja choca, sin embargo, con los intereses de los otros sectores del capital agrario, que se ven desplazados por aquel poroto, y con el peligro que representa una disminución de las retenciones para que se descontrole el déficit fiscal. Es lo que se encargó de destacar el diputado radical Morini, vicepresidente de la Comisión de Agricultura del Congreso: “Hay que cuidar el perfil fiscal”. “Aún estos opositores radicales – comenta Ambito Financiero del 28/7– creen que es peligroso desfinanciar al Estado”. Por eso, cuando se reunieron, Cristina y Macri “avanzaron en una idea conflictiva: bajar fuerte los gastos por 40.000 millones de p(LEER Mesos en subsidios, a cambio de aumentos en las tarifas públicas” (Clarín, 24/7). (LEER MÁS)

Una cruzada clerical apoya el golpe en Honduras

Tal como ha sucedido históricamente, la Iglesia católica se ha colocado del lado de los genocidas, dictadores y represores. El apoyo abierto de la iglesia hondureña al golpe que destituyó a Zelaya y el inmediato sostén que promovieron los prelados de las conferencias episcopales de Bolivia, Venezuela, Ecuador y El Salvador, en solidaridad con las declaraciones golpistas del cardenal Oscar Rodríguez Maradiaga, permite ver más claramente lo que está en juego en el continente latinoamericano. Es decir, el temor de la derecha a que avancen en América Latina regímenes de tipo chavistas o castristas que, siendo acompañados por una movilización y participación de las masas capaces de superar los propios marcos capitalistas que le imponen estos movimientos "nacionales y populares", terminen por desestabilizar el poderío imperialista norteamericano sobre la región y al propio régimen capitalista. Por esta razón, al igual que en el pasado con el apoyo al nazismo, al franquismo y a las dictaduras militares en Latinoamérica en las décadas de los '70 y '80, la Iglesia católica actúa con la derecha sobre la base del exterminio, la represión y la persecución para aplicarle una derrota a las masas, que en este caso se levantan para reclamar la participación en los debates políticos y las decisiones del país.

Pocos días antes de haber perpetrado el golpe, la jerarquía católica hondureña, en la misma línea que los terratenientes, empresarios, fuerzas armadas y la embajada de EEUU, impugnó públicamente la consulta popular impulsada por Zelaya y llamó a levantarse contra el gobierno y sus políticas con estas declaraciones: "Lo que se ha dado en Venezuela se está dando en Honduras, se dio en Bolivia y en Ecuador. Yo aquí en todo miro la mano del presidente venezolano Hugo Chávez y el país no se puede entregar al chavismo ni a nadie, pues queremos seguir siendo libres e independientes" (monseñor Darwin Andino, obispo de Tegucigalpa, ACI Prensa, 27/6). Esta participación activa de la Iglesia hondureña en la misma conspiración para perpetrar el golpe, no llama la atención luego de haber apoyado el golpe fracasado contra Chávez en 2002 y luego de alinearse con el levantamiento de la derecha en Santa Cruz de la Sierra contra el gobierno de Evo Morales. Pero las declaraciones del clero hondureño en su compromiso golpista fueron aún más lejos, a través del cardenal Rodríguez Madariaga instaron públicamente a Zelaya que debía reconsiderar su regreso porque "podría desatar un baño de sangre", "...hasta el día de hoy no ha muerto un solo hondureño, por favor medite, porque después sería demasiado tarde", agregó en un clarísimo mensaje para infundir temor al pueblo que se estaba organizando en las calles para reclamar su retorno.

La cúpula clerical le teme al avance de los "regímenes populistas" porque ponen en debate la intromisión de la Iglesia en las políticas del Estado, al hacer demagogia e impulsar algunas medidas sociales que confluyen con aspiraciones de los movimientos populares, los cuales chocan con los preceptos morales y religiosos de la vida familiar cristiana, aun siendo que estos gobiernos de tipo bolivarianos les terminen cediendo tarde o temprano sus privilegios económicos y les terminen entregando progresivamente, por ejemplo, el programa de las mujeres al Vaticano. Sin embargo, estas pujas políticas permiten reforzar las aspiraciones de las masas que empiezan a creer en sus propias fuerzas para transformar la sociedad, lo que provoca la reacción de la Iglesia y los sectores de la derecha capitalista.

La crisis del catolicismo

El apoyo público al golpe de Honduras del cardenal Madariaga, desató una crisis al interior del Vaticano debido a que refuerza la visión la cual vincula a la Iglesia católica con el apoyo a las dictaduras latinoamericanas pasadas. Considerado un papable en el cónclave de abril de 2005 en el que fue elegido papa Benedicto XVI, con esta acción el cardenal ha perdido todas las posibilidades, no por principios, sino porque claramente está en juego la credibilidad y el prestigio ya profundamente deteriorados de la institución cristiana. Luego de las críticas internacionales, Madariaga se defendió rechazando que él no había apoyado el golpe, aunque con argumentos que lo legitiman directamente. En este sentido, en un comunicado del episcopado hondureño, los obispos señalan que cuando Zelaya fue capturado por los militares, "ya no se desempeñaba como presidente de la República". "las instituciones del Estado democrático hondureño están en vigencia" y "sus ejecutorias en materia jurídico legal han sido apegadas a derecho". Para sostener la tesis agregan en este comunicado que "conforme a lo contemplado en el artículo 239 de la Constitución de la República, quien proponga la reforma de este artículo, cesa de inmediato en el desempeño de su cargo y queda inhabilitado por diez años para el ejercicio de toda función pública". Cabe señalar que estas leyes fueron elaboradas en el proceso dictatorial de la década del '80.

El "despegue" oportunista y relativo del Vaticano, relativo ya que Benedicto XVI acaba de pedir la reconciliación entre Zelaya, el pueblo y los golpistas, al mejor estilo del pedido por el clero argentino hacia los militares locales, no pudo concretarse en los episcopados latinoamericanos que viven en sus países los choques internos con los regímenes de tipo chavistas, los cuales salieron a solidarizarse fuertemente con el prelado de Honduras. A través de un documento de la conferencia episcopal ecuatoriana le envían su "cercanía" y "solidaridad" con la Iglesia hondureña ante los recientes acontecimientos políticos. Además, el presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), monseñor Ubaldo Ramón Santana, declaró: "Expresamos nuestro apoyo a la Conferencia Episcopal hondureña y en especial al Señor Cardenal Oscar Rodríguez Madariaga...". Lo mismo manifestaron los cardenales de Bolivia y El Salvador. Y cerrando con esta gran cónclave clerical queda el más grande de los interesados y perpetradores del golpe hondureño, los de América del Norte, EEUU, quienes a través de una carta enviada a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, la Conferencia de Obispos Católicos de ese país expresó su más profunda solidaridad con la Iglesia en Honduras.

Abajo el golpe derechista en Honduras.

Viva la rebelión popular del pueblo hondureño.

Restitución sin condicionamientos del presidente Manuel Zelaya.

Separación inmediata de la Iglesia del Estado.

Mariela Solesio

EL SALARIO, AL MINIMO

El “Consejo del Salario” no demoró mucho en ponerse de acuerdo.

Lo urgía la crisis política y la presión de las cámaras patronales.

El salario mínimo quedó en 1.400 pesos para agosto y sólo en 1.500, a cobrar a principios de febrero de 2010.

Tenemos una doble confiscación, porque el aumento de agosto es del 13% contra una inflación del 25% y el de febrero, dentro de siete meses, se lo comerá cómodo la inflación que nos espera.

De cualquier modo, el nuevo mínimo está a una considerable distancia de la canasta familiar, valuada en casi 4.000 pesos.

¡Por una vez, las patronales aceptaron los datos del Indek!

Lo resuelto por el Consejo demuestra el carácter reaccionario de la operación de ‘diálogo’ que se encuentra en marcha.

Su objetivo es desarrollar la agenda de los capitalistas.

Hasta la cavernaria Mesa de Enlace, que sigue defendiendo a muerte el trabajo de sol a sol del peón rural y su familia, firmó feliz el nuevo acuerdo.

Se trata de una linda manera de ‘calentar los motores’ de la entrevista que tienen prevista con la señora Presidenta.

Los partidarios del acuerdo dicen en forma vergonzante que no es necesario menear demasiado el tema, porque solamente afecta a 300 mil trabajadores.

Un argumento curioso en un país con millones de precarios y en negro, que ni llegan al mínimo, o cuando las paritarias están congeladas, sobreviviendo con sumas ‘a cuenta’.

O cuando hay suspensiones y reducciones de jornada que achican el salario de bolsillo en forma extraordinaria.

O cuando asistimos al reclamo de reducción de salarios de la patronal de la siderurgia (Techint) y de la negativa a dar aumentos por parte de la patronal metalúrgica.

O cuando se han producido tarifazos de luz y gas.

Las burocracias de la CGT y de la CTA han convalidado, en distinta medida y con argumentos diferentes, todo este despropósito.

El acuerdo del salario mínimo abre la ruta al Consejo Económico y Social, cuya agenda es la que establecieron las patronales y los banqueros internacionales.

La burocracia de la CTA cree que logra disimular su integración al Consejo y su colaboración con esa agenda porque llama a una jornada de movilización.

Pero no hay tal movilización cuando se trata de un hecho aislado, decidido en la penumbra desde arriba; es una maniobra de distracción al servicio de una política de colaboración de clases.

Nuestra consigna es que la CGT y la CTA rompan con ese Consejo y lancen un plan de lucha.
Es la única forma de hacer frente al intento del gobierno y sus ‘adversarios’ de hacer pagar la crisis capitalista a los trabajadores.

sábado, 25 de julio de 2009

CAMPAÑA por la absolución de Pablo Heller

Docente de la Universidad de Buenos Aires e investigador del Insitituto Gino Germani (UBA).
Es asesor de Sasetru Gestión Obrera, de los trabajadores del Hospital Francés, de los trabajadores de Parmalat y de los trabajadores de ex - TDO, actual Econtrans.
También es autor del libro "Fábricas Ocupadas" (Argentina 2000-2004), publicado por Ediciones Rumbos.

Para adherirte click aquí


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Por la absolución de Pablo Heller y los compañeros de SASETRU

Juicio oral del 24 al 28 de agosto, en los Tribunales de Lomas de Zamora


El 25 de marzo de 2003, Pablo Heller fue detenido con motivo del violento desalojo policial de Sasetru. Como resultado de la lucha librada y de una gran corriente de solidaridad, los compañeros de Sasetru conquistaron, cinco meses después, la expropiación de la planta. El compañero Heller fue imputado inicialmente por los delitos de usurpación y desobediencia a la autoridad. Las imputaciones han sido tan endebles que el cargo por usurpación tuvo que ser retirado, no obstante lo cual se mantuvo el de desobediencia. Esto pone de manifiesto, aún más, la intencionalidad política que hay detrás de la decisión judicial.

La causa de Sasetru debería estar archivada hace mucho. El desalojo se produjo en momentos en que el Concejo Deliberante de Avellaneda aprobaba la expropiación de las maquinarias y exhortaba a la provincia a proceder en idéntica forma con el inmueble. Con la ley aprobada en la mano, los compañeros de Sasetru exigieron quedarse en el establecimiento, custodiando los bienes de la fábrica. Esta circunstancia no fue tenida en cuenta, sin embargo, por el juzgado.

Con este juicio oral se quiere dar una señal ejemplar de que este tipo de "trasgresiones" a la propiedad no van a ser consentidas. También es una señal para las fábricas sujetas a leyes de expropiaciones, cuando en muchas de ellas las expropiaciones transitorias están vencidas o por vencer. A su situación legal, extremadamente precaria, se une la falta de auxilio económico por parte del Estado.

Llamamos a derrotar esta nueva ofensiva. Los compañeros de Sasetru Gestión Obrera inscriben esta batalla por la absolución de Pablo Heller en su lucha para derrotar el sabotaje económico al que viene siendo sometida por el Estado, que le niega a Sasetru los recursos que necesita para poner a la fábrica nuevamente a producir. Por el juicio van a comparecer más de 50 testigos sólo por la defensa.

Llamamos a organizar una gran campaña y movilización por la absolución de Pablo. Un primer paso es difundir el hecho y darle continuidad a la firma de pronunciamientos que ya se han ido reuniendo.

Adhesiones a absoluciondeheller@yahoo.com.ar

jueves, 23 de julio de 2009

Un monólogo entre capitalistas y burócratas

Los “lupineros”, como se llama a los kirchneristas en la tierra de don Néstor, se están agarrando a las trompadas. Si por la uña se reconoce al león, la crisis política santacruceña es un retrato vivo de la situación que enfrenta el matrimonial elenco en el poder. En la otra punta del país, Scioli quiere armar un gobierno “sin los Kirchner... aunque no sea contra ellos”, según informa Clarín, o sea que no aclara si es para proteger al casal de Olivos o para enterrarlo. Si el aparato de intendentes se alambra en la provincia, los K se van a desintegrar por una explosión interna antes que por las cornadas ‘destituyentes’ de la Mesa de Enlace.

Los opositores a los K no ocultan su temor, sin embargo, de que en el río revuelto se cuele el hartazgo popular. Grondonita advirtió el domingo pasado contra un ‘replay’ de la Alianza que acabe como en 2001. Los que suponen que cuentan en su favor con una derechización del electorado no olvidan, sin embargo, el derrumbe de Michetti en las dos últimas semanas de la campaña electoral. Por eso, las conspiraciones en marcha toman el cuidado de no afectar la “gobernabilidad”– lo cual es una alevosa contradicción de propósitos. Los ‘gorilettis’ rioplatenses están a la espera del desenlace de la crisis en Honduras para decidir entre el paciente trabajo del serrucho o el no siempre más contundente del martillo. De todos modos, a no equivocarse, pues la agenda de conjunto de oficialistas y opositores es la misma: recuperar el crédito internacional para hacer frente a la recesión y a la crisis fiscal y financiera. Está en debate una ofensiva general contra los trabajadores. La CGT y la CTA marchan al Consejo que quiere armar el gobierno, para ponerse a la orden del verdugo. (NOTA COMPLETA AQUÍ)


¡FUERA "EL FINO" PALACIOS!


Después de haber ratificado a Jorge Palacios al frente de la policía porteña, el gobierno de Macri inició el reclutamiento de sus nuevos agentes.

De los primeros 700, la enorme mayoría proviene de la Policía Federal, pero también de “la bonaerense” y otros cuerpos represivos.

Se trata de una verdadera “selección” de los cuerpos policiales imputados en la represión y en los negocios del crimen organizado, bajo la dirección de ex jefes y oficiales de la Federal.
El garante de este copamiento es Jorge Palacios, denunciado por encubrimiento de la causa Amia y por sus conexiones con los secuestradores de Axel Blumberg.

Palacios, ‘de franco’, se unió a la represión contra la rebelión popular del 19 y 20 de diciembre.

En esa jornada fueron asesinados decenas de manifestantes en el centro porteño.
Macri ya ha formado un ‘grupo de tareas’ dedicado al desalojo de habitantes de viviendas precarias.

Apoyamos la iniciativa de reunir 100.000 firmas y convocar a una gran marcha por la destitución de Palacios.

Planteamos: que se vaya Palacios, que se disuelva la “nueva policía” (una sucursal “federal” y “bonaerense”); que la Legislatura derogue la ley de su creación.

Campaña Fuera Palacios y la Policía porteña

Los abajo firmantes exigen al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires la inmediata remoción de Jorge "Fino" Palacios al frente de la Policía porteña.

La designación de un individuo que está sospechado de haber sido partícipe del encubrimiento del atentado terrorista en la Amia, en el corazón mismo de la Ciudad de Buenos Aires, cuya seguridad Palacios debiera garantizar, involucrado además en la masacre del 19 y 20 de diciembre y vinculado con secuestradores; que justifica en su libro el terrorismo de Estado, sólo puede significar: autoritarismo, represión e impunidad.

Apellido y nombre - Tipo y número de documento - Organización y/o barrio

Puede adherir con su firma, ingresando en: www.fueraelfinopalacios.blogspot.com/ o enviando mail a fueraelfinopalacios@gmail.com

Súmese a la campaña para juntar firmas. Puede retirar y dejar las planillas en todos los locales del Partido Obrero, Salta 143. Tel: 4381-6060 local central de la Ciudad de Buenos Aires.

Hacer click aquí para bajar la planilla en formato PDF

jueves, 16 de julio de 2009

Campaña por la absolución de Pablo Heller

ADHESIONES click aquí

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CAMPAÑA

No al fraude de Baradel en Suteba La Plata - CTA (click aquí)



COMUNICADO

El Partido Obrero, frente a la convocatoria al diálogo

1.-El gobierno ha convocado al “diálogo” para debatir un nuevo régimen electoral, en este caso, de internas abiertas Se trata de otra variante de intervención del Estado en la vida y el régimen de los partidos políticos, que el Partido Obrero rechaza. Defendemos el derecho de cada partido a establecer su régimen de organización y elección de candidatos.

2.- La propuesta oficial –“internas abiertas”-preserva todos los vicios de los actuales procesos electorales, dominados por los aparatos y recursos económicos de los partidos capitalistas y por los medios de comunicación que defienden a esos mismos intereses sociales. A partir de esa manipulación, los electores tampoco votarán en función de un debate y de programa. Si de “transparencia” se trata, lo primero que hay hacer es abrir el acceso a todos los medios de los diferentes candidatos y expresiones políticas.

3.-Mientras convoca a “dialogar” sobre la “reforma política”, el propio gobierno da vía libre a los tarifazos; a nuevas suspensiones y despidos de trabajadores, al aumento de la carestía y al renovado saqueo de la Anses para salvar a grupos capitalistas. El “diálogo político” quiere distraer a la opinión pública respecto de esa orientación social, que traslada la crisis a los trabajadores y jubilados.

NO AL CONSEJO ECONOMICO-SOCIAL / PLAN DE LUCHA POR EL TRABAJO Y EL SALARIO

Es harto conocida la recomendación de Perón para dilatar la solución de un problema: "formar una comisión".

Es lo que está pasando ahora.

Luego de recibir el pago de subsidios adeudados por dos mil millones de pesos, la UIA y otros sectores patronales aceptaron la propuesta oficial de formar un Consejo Económico y Social, en el cual participarán, además, la Mesa de Enlace, la CGT y la CTA.

Hugo Moyano dio un rápido sí, luego de que consiguió meter a uno de los suyos en el departamento de Salud que distribuye los recursos para las obras sociales.

La CTA ha reiterado que también irá a ocupar una silla, con el pretexto de que es una forma de reconocimiento de su condición de central sindical.

¿Es esta la conducta propia de una "central alternativa"?

Pero lo que la historia de este país ha dejado en claro es que un organismo de colaboración de clases, en la órbita estatal, nunca ha resuelto ninguna necesidad de los trabajadores.

Todo lo contrario.

Moyano acaba de firmar, para el sindicato de camioneros, un acuerdo salarial por debajo de la inflación, pues se trata de un 17%, pero a cobrar en cuotas, lo que da un promedio del 12/14% anual.

La inmensa mayoría de los sindicatos tiene las paritarias congeladas.

En el sur, las patronales petroleras están despidiendo trabajadores a mansalva; lo mismo ocurre en la construcción y en la industria.

La desocupación es del 14% de la población activa -dos millones de trabajadores-, y va en ascenso.

Los obispos dicen que la pobreza volvió al 2002: un 40 por ciento.

Todos los sanitaristas coinciden en que la propagación de la gripe A es la consecuencia de un sistema de salud pública quebrado.

¿Qué ofrecerá el Consejo Económico?

Los empresarios reclaman tarifazos y libertad de precios, y también que se paguen las deudas con el Club de París y los bonistas que no aceptaron el canje de 2003.

Reclaman el impedimento del juicio civil en casos de accidentes de trabajo.

Reclaman la suspensión indefinida de las paritarias.

A cambio, prometen estudiar un subsidio universal por hijo de 150 pesos, como lo reclama todo el centroizquierdismo criollo.

El Consejo ofrece a los capitalistas un poder político que nadie les otorgó en las urnas y es, sin duda, una maniobra de los K para salir de los problemas en que están metidos, creando nuevos problemas.

Para los trabajadores y para la democracia, el Consejo en cuestión es una camisa de fuerza.

En oposición al corporativismo y al cercenamiento de la libertad de acción de los sindicatos, reclamamos que la CGT y la CTA lancen un plan de lucha para prohibir los despidos, impulsar las paritarias y arrancar un aumento de salarios y jubilaciones que reponga el poder adquisitivo perdido.

jueves, 9 de julio de 2009

Trotski marcó la vida y acciones de Guillermo Lora

La teta de la Anses

Los diarios del miércoles, ¡incluso los oficialistas! (por ejemplo Página/12), no ahorraron su indignación ante las características que tuvo el cambio de gabinete: “autismo”, “enroque”, “más de lo mismo” fueron los epítetos que acogieron la noticia. Los más perturbados fueron los especuladores de la deuda pública, que esperaban una ansiada cesantía de Guillermo Moreno para apostar por la suba de la cotización de los bonos del Estado. Desde principios de año, la especulación con los títulos públicos dejó ‘rendimientos’ superiores al ciento por ciento.

En lo esencial, el nuevo gabinete pone de manifiesto que el gobierno ha decidido aferrarse con más empeño en ordeñar todavía más a la Anses, sea para pagar la deuda pública como para subsidiar y financiar a los grandes capitales en crisis. Amado Boudou, el nuevo ministro de Economía, ha sido –como jefe de la caja de los jubilados– quien convirtió a la Anses en una gran AFJP estatal. Se jacta, además, de invertir mejor la plata de los jubilados de lo que lo hacían los fondos privados. El sistema público, sin embargo, es un sistema de reparto, no de capitalización; es decir que no debería depender de la ‘calidad’ de las inversiones que se hagan con su dinero. El fracaso de las AFJP está vinculado con la anarquía de las operaciones capitalistas, sin que para ello importe si el inversor es ‘público’ o ‘privado’. El canje, por parte de la Anses, de letras del Tesoro, con plazos de medio año, por bonos que vencen en 2016 no testimonia una mejor gestión del dinero sino el vaciamiento a que está siendo sometida la Anses en beneficio de los capitalistas. (Leer nota completa aquí...)

LA GRIPE NO ES DEL CHANCHO

Ni bien terminaron las elecciones, las grandes patronales se abalanzaron para plantear sus reclamos.

Resulta claro que interpretaron los resultados de las urnas a favor de sus intereses.
Los sojeros piden que se bajen las retenciones a la exportación.

Los industriales, que se les paguen las deudas por subsidios o descuentos de impuestos y, por sobre todo, que no se reanuden las paritarias.

Las empresas de servicios quieren el tarifazo.

Los bancos y los acreedores internacionales reclaman que se normalicen las estadísticas para poder cobrar a pleno la deuda del Estado que se indexa o ajusta por inflación.

¿Y los trabajadores?

Moyano solamente se interesa por colocar a su gente en los ministerios de Salud y de Transporte.

Yasky finge animarse con un llamado a ‘abrazar’ el Congreso.

Mientras tanto, la desocupación llega a los dos millones de trabajadores, las fábricas cerradas no tienen salida, los salarios se deterioran, los despidos continúan.

La gripe A golpea social y económicamente a los más humildes y pone de manifiesto el derrumbe de la salud pública –luego de los cinco ‘rugientes’ años de ‘crecimiento chino’.

La crisis sanitaria desatada por la gripe A demuestra la incompatibilidad entre el capitalismo y la seguridad social y la salud pública.

Necesitamos poner en el centro del escenario nuestras necesidades y reclamos:

• cobro integral de los salarios por suspensiones o cierres ocasionados por la gripe; anulación de todo descuento por presentismo.

• cese del pago de la deuda pública y transferencia de esos fondos al sistema de salud pública;

• gratuidad de los medicamentos para los trabajadores;

• reanudación inmediata de las paritarias con delegados electos en asamblea;

• no a despidos o suspensiones, reparto de las horas de trabajo al cien por cien del salario;

• un seguro al parado del 82% móvil;

• que jubilados y trabajadores dirijan la Anses, 82% móvil para los jubilados;

• expropiación de toda empresa que cierre;

• cancelar las concesiones a las empresas mineras, preservar los glaciares y el medio ambiente de los flujos de agua;

• independencia de los cambios y recambios de gabinete, que se convoquen asambleas y congresos de bases de la CGT y la CTA para elaborar una salida anticapitalista a la bancarrota del capital.

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HONDURAS

Una crisis continental

La sangre de los asesinados el domingo 5 – cuando entre 30.000 y 50.000 personas intentaron tomar el aeropuerto de Toncontín, en Tegucigalpa– ha aumentado la resistencia popular al golpe que, lejos de retroceder, no hace sino aumentar. Según advierte el analista de Clarín, Marcelo Cantelmi, “si no hay un acuerdo urgente, el desafío es que, si esto se extiende, crecerá la protesta y (Manuel) Zelaya regresará pero aupado por las multitudes y con un poder renovado, ignorando compromisos y compartiendo utilidades políticas con sus socios bolivarianos” (6/7).

Entretanto, el ejército sitia Tegucigalpa para impedir que ingresen en ella las decenas de miles de campesinos que llegan a la capital después de una marcha de hasta 600 kilómetros –a pie, en camiones o como fuese, eludiendo los puestos militares en las rutas del país. Esa movilización popular condiciona en parte cualquier salida “diplomática” a la crisis.

Por primera vez desde el golpe, se hacen visibles las fracturas en la “pequeña santa alianza” que tomó el poder en Honduras y se genera entre ellos “una trama de enredos, traiciones y conspiradores arrepentidos” (Clarín, 6/7). Quedan también a la vista las vacilaciones en los mandos policiales, que nunca acompañaron de buena gana el golpe de mano de militares, terratenientes y partidos tradicionales de derecha, todos ellos agrupados detrás de las sotanas del episcopado de Honduras.

Ahora aparecen legisladores del Partido Liberal, al cual pertenecía Zelaya, que denuncian “que ellos nunca votaron (la destitución del presidente) o que no fueron convocados. Ya hay al menos 18 que no reconocen al actual gobierno” (ídem).

Más aún: según esa misma edición de Clarín, la elite empresarial que respaldó el golpe empezaba a advertir “que la presión internacional sería insostenible y que quienes iban a pagar el pato de la boda serían ellos. Y que, al parecer, no estaban dispuestos a inmolarse con él (por el presidente de facto, Roberto Micheletti)”.

En ese sentido, la prensa informa sobre una reunión en casa del empresario Mario Rivero –a la cual asistieron Rafael Pineda, Jorge Hernández y Schucry Kafie, entre otros– para tomar distancia de los golpistas después de haberlos alentado. Con ellos estuvo el ex presidente Ricardo Maduro (2002-2006). Otro ex mandatario, el liberal Carlos Flores (1998-2002), se adhirió a ellos por teléfono desde los Estados Unidos, a donde había viajado para anudar la maniobra golpista en medios financieros y políticos norteamericanos. El frente golpista empieza a disgregarse.

Al mismo tiempo, sobre el asesinato de manifestantes en las inmediaciones de Toncontín, “la policía culpó al ejército de haber realizado los disparos” (ídem). No es de extrañar porque, durante su gobierno, Zelaya hizo innumerables concesiones a la fuerza policial.

Obama, los “halcones”, la OEA

“No se equivoca esta vez Hugo Chávez cuando advierte que este golpe no lo tuvo como blanco (a Chávez) sino que fue mucho más arriba, contra su colega norteamericano Barack Obama. Aquella visión que indaga en las raíces de esta crisis por afuera del escenario donde se está produciendo, revela una interna feroz en la cima del poder en EEUU” (Clarín, 4/7).

Debe tenerse en cuenta que las primeras denuncias contra Zelaya, las que empezaron a agitar las aguas del golpe, las formuló el cubano norteamericano Otto Reich, ex secretario adjunto para Latinoamérica de George W. Bush, uno de los “halcones” del Partido Republicano yanqui.

“Reich forma parte de un racimo de halcones lanzados, en la región, a evitar una apertura de EEUU hacia Cuba. Y a nivel global, bloquear la presión del demócrata (por Obama) sobre Israel, denunciar el retiro de Irak y desbaratar cualquier diálogo con Irán. El ex vicepresidente Dick Cheney es quien maneja esa agenda” (ídem).

Esto es: el golpe hondureño tiene en Honduras apenas el intento de dar la primera puntada de un entretejido muchísimo más vasto, consistente en agrupar a la extrema derecha de toda la región para barrer hasta los vestigios de los “boliviaranos”, con incidencia incluso en la política de Oriente Medio.

El lobby sionista norteamericano no sólo rechaza de plano el acercamiento de Chávez o Evo Morales a Irán; además, Israel tiene vínculos históricos y directos con las mafias centroamericanas que manejan el tráfico de drogas y el contrabando de armas. Oficiales israelíes, junto con los de la CIA y represores argentinos, entrenaron en técnicas contrainsurgentes, especialmente de tortura, a los ejércitos de El Salvador y Honduras durante la guerra en América Central. Se equivocará gravemente quien piense que aquello es sólo historia pasada. Además, la derecha norteamericana ha sido desplazada de la Casa Blanca pero no del Departamento de Defensa y menos aún de la central de inteligencia, además de mantener su poderío en el parlamento y, sobre todo, entre los pulpos financieros con oficinas centrales en Manhattan, donde, además, el lobby sionista tiene un peso enorme.

Por eso, la condena norteamericana ha sido por ahora menos que tibia, sin hacer efectiva sanción alguna salvo el no reconocimiento de los golpistas, como si esperaran el desgaste de la movilización para que fuera posible una salida negociada; por ejemplo, el adelanto de la convocatoria electoral prevista para noviembre. A Obama y a la OEA les resulta permisible una victoria indirecta o disimulada del golpismo, antes que el triunfo de la movilización popular.

Se ha abierto una crisis política de magnitud continental, por lo que se impone, como señalaba la edición anterior de Prensa Obrera, “impulsar movilizaciones populares y una movilización continental con la consigna del apoyo al levantamiento popular en Honduras”.

Alejandro Guerrero

jueves, 2 de julio de 2009

Más que la gripe mata el Gobierno (Leer nota)

Otro "voto no positivo" - El penúltimo

La derrota contundente del kirchnerismo, el domingo pasado, es una expresión del completo impasse al que ha llegado el régimen político actual como consecuencia de la bancarrota capitalista y del agotamiento de su política económica. A partir de esto, la derrota es la expresión del cambio de frente de la 'burguesía nacional' que había defendido el 'modelo productivo' (moneda y salarios devaluados) desde el gobierno de Duhalde en adelante. O sea que a la patronal agraria, que rompió con el gobierno el año pasado, se sumaron los otros componentes del capitalismo nativo para precipitar este desenlace. En ocasión de la Resolución 125, el gobierno renunció a sus facultades para decidir la tasa de las retenciones a la exportación, para llevar el arbitraje del conflicto agrario al Congreso. Perdió como consecuencia del 'voto no positivo' de Cobos. Un año más tarde, volvió a renunciar a su mandato para gobernar, esta vez para someterse al arbitraje de un plebiscito mediante el adelantamiento de las elecciones. Volvió a perder, pero en una escala social y política más amplia. El gobierno, al que todos coinciden en calificar como malevo y prepotente, se ha caracterizado, al revés, por una manía a recular en cada oportunidad en que ha tenido que enfrentar una crisis política. Se ha quedado sin oxígeno – es un gobierno interino, con una duración incierta. Si pretendiera superar estos límites, será puesto en la calle por otro 'voto no positivo' definitivo. La votación en el Congreso, el año pasado, dejó a los K sin vicepresidente; la del domingo pasado dejó al gobierno bicéfalo sin la principal de sus cabezas.

Cambio de frente

La base económica de la derrota oficial es la incapacidad financiera del Estado para socorrer a la clase capitalista. Por eso, todos los medios sociales capitalistas, incluidos los que aún siguen en el oficialismo, reclaman tirar la toalla ante el FMI. El recurso a la Anses, luego de la nacionalización de las AFJPs, se ha agotado. Los K, con sus préstamos y socorros a las empresas capitalistas mediante la utilización de los aportes jubilatorios, transformaron a la Anses en una AFJP estatal, que en lugar del régimen de reparto quiere funcionar como un sistema de capitalización. Pero para esto habrían necesitado que el conjunto de la burguesía los acompañara en el financiamiento de la economía (y con ello el capital internacional) –lo cual de ningún modo ha ocurrido, precisamente porque nacionalizaron a las AFJP. Como consecuencia de esto vino la ruptura de la UIA y de Techint con los K, que usaron como pretexto la nacionalización de Sidor, por parte de Venezuela. La burguesía nacional, que Kirchner se había propuesto 'reconstruir', acabó solicitando la sociedad con la Mesa de Enlace, la recreación de la coalición patronal de 'los 8' y el voto por la oposición. Esta escisión se manifestó al interior del propio oficialismo: en "Los mensajes de la elección de ayer", el ultra K Aldo Ferrer plantea la necesidad de defender "la moneda, las finanzas públicas y los pagos internacionales" (Bae, 29/6), o sea recurrir al FMI y largar los tarifazos. También reclama, como toda la clase capitalista, la 'normalización’ del Indec, no para aumentar salarios (por supuesto), sino para restablecer la indexación de la deuda pública. Es el mismo reclamo del conjunto de la burguesía. Esta dislocación de la base del gobierno se manifestó abiertamente en el campo político: el justicialismo se dividió en todos los distritos, los gobernadores afines marcaron las distancias, y el aparato de intendentes del conurbano se aseguró el voto para sí y dejó colgada a la lista de los candidatos 'testimoniales' a diputados encabezada por su jefe.

La votación del domingo pasado ha expresado la reacción del conjunto del organismo social frente a la parálisis económica y el agotamiento del gobierno. Pero la dirección de esa reacción la ha establecido la burguesía, que quiere un cambio de frente en la gestión del Estado (mientras el PO planteaba que "la crisis la paguen los capitalistas", el electorado ha encargado a los capitalistas la salida a la crisis, algo que comprobarán en la práctica en las próximas semanas). La claridad de este fenómeno, o sea el contenido capitalista de la votación del domingo pasado, se encuentra subrayada, especialmente, por la tropa de nulidades que encabezó al bloque opositor: De Narváez, Macri, Carrió, Reutemann. El liderazgo de la oposición es un enorme desierto, o sea que no aportó desde sus personalidades a la conquista del voto. Es en este terreno que pretende prosperar otra nulidad, el gobernador Scioli, con un programa que no necesita explicaciones: "hay que despolitizar la agenda argentina", le dijo a Clarín (30/6). Se trata, precisamente, del programa de un gobierno interino, que quiere comprar el apoyo del capital financiero con una política de ajuste de los gastos sociales y del salario; de los tarifazos para los capitalistas y del acuerdo con el FMI, bajo la máscara de una 'gestión técnica'. El límite de esta política salta a los ojos: en medio de una bancarrota capitalista y de la previsible reacción de la clase obrera y de numerosos sectores de trabajadores al ataque en ciernes, esta 'agenda' supone reemplazar a la 'política' por la judicialización y la represión de la protesta social. Al final, la única calificación que la burguesía le había reconocido a los K hasta el momento era su capacidad para reglamentar el conflicto social por medio de la burocracia de los sindicatos. La crisis política que deja el agotamiento del gobierno de los K significa al mismo tiempo el derrumbe del único arbitraje político que se construyó, después de 2002/3, entre los obreros y la burguesía. Por eso, ahora, la expulsión de Guillermo Moreno del gobierno se convierte en una prueba crucial, puesto que tuvo a su cargo la tarea fundamental de montar los arbitrajes del Estado en todos los terrenos –el último en Massuh. Un cambio de frente de la política económica implica la salida del forjador del Indek, uno de los reclamos principales de los 'lobbys' financieros, agrarios e industriales. Una salida del López Rega comercial del kirchnerismo implicaría, como en el caso de Isabelita, un estallido formal de todas las contradicciones y la suerte terminal del gobierno. Nos encontramos en las vísperas de lo que puede llegar a ser 'la madre de todos los conflictos', el que se anuncia entre los metalúrgicos, por un lado, y Adimra y Techint – que rechazan cualquier aumento salarial– por el otro.

Solanas

En este cuadro, ¿la votación por Solanas representa una reacción contra la tentativa del capital de reencauzar la crisis en sus propios términos, o forma parte del mismo escenario? No se trata, como se ve, de la 'ideología' de Proyecto Sur, cualquiera sea ella, sino de su lugar en la crisis política que ha abierto la elección del domingo.

Aunque Proyecto Sur se define como "una construcción política" se trata, en realidad, de un armado improvisado – que ha estado negociando, hasta las vísperas de la convocatoria electoral, con Ibarra, Sabbatella y Luis Juez, entre otros tantos. Expresa una división, la que existe en la CTA entre sus dos fracciones burocráticas. Ha hecho una gran votación gracias al derrumbe de sus viejos aliados, Ibarra, Heller y Carrió; incluso capitalizó el retroceso del macrismo. No solamente no ha hecho ninguna crítica o caracterización del cambio de frente de la burguesía frente al gobierno, sino que sus principales voceros (Lozano) estuvieron alineados con la Mesa de Enlace –vía Federación Agraria, que integra también la CTA. Lozano caracterizó, el año pasado, que la única burguesía auténticamente nacional era la agraria. Estas características lo ubican como parte de la reacción capitalista a la crisis y como parte del cambio de frente de la burguesía argentina. Su campaña estuvo poblada de promesas de votar todo lo que entendiera como positivo, sea del gobierno como de la oposición.

Lo más interesante de todo son, sin embargo, las declaraciones de Solanas después de los comicios, cuando exigió "como muestras de cambio" las renuncias de Jaime, De Vido y Moreno, y la "normalización del Indec" (La Nación, 1/7) –o sea, precisamente, el eje de los reclamos de las patronales nativas. Como él mismo se encargó de destacarlo, quiere esa 'normalización' para que "los empresarios definan sus inversiones" (palabra por palabra, las mismas razones de los 'empresarios'). Aunque en un orden secundario, también pidió "la prohibición de los despidos por 180 días", limitó la exigencia a "las grandes empresas", cuando seguramente sabe que la legión de despidos se encuentra en las otras. Las 'grandes' se hallan beneficiadas por un régimen de suspensiones financiadas con subsidios oficiales, al que Solanas no hace ninguna alusión; tampoco alude al acuerdo que se perfila oficial y semi-oficialmente con el FMI. Por sus planteos y su función política en el desarrollo de la presente crisis, Proyecto Sur se ubica como el ala izquierda del cambio de frente de la burguesía.

Perspectivas

El derrumbe del kirchnerismo no es un fenómeno local, aunque tiene particularidades intransferibles, por ejemplo su incapacidad para movilizar a las masas o su mayor dependencia de la burguesía local –cuando se lo compara con Correa, Chávez y Evo Morales. El impasse económico es incluso más agudo en Venezuela, por ejemplo, a pesar de los recursos petroleros. El condicionamiento general de todos ellos es la bancarrota capitalista mundial. En todos los casos mencionados, la oposición a los gobiernos nacionalistas la conduce la oposición de derecha, no la izquierda, o sea que el proletariado no ha conquistado una posición independiente. Pero, igualmente esa derecha enfrenta una tarea extremadamente conflictiva, debido a las condiciones de conjunto de la crisis y el grado de desarrollo de las luchas populares. Esto explica la falta de apuro de la burguesía para acabar con el gobierno de los K; un tercer "voto no positivo" hará saltar todas las contradicciones sociales acumuladas. En cualquier caso, está claro que el programa del alineamiento político que triunfó el 28 de junio conduce a una acentuación de la lucha de clases. Por eso, lo más importante, a la hora de un balance de las fuerzas revolucionarias, es establecer el progreso que han tenido entre los sectores más activos de las masas como consecuencia de su agitación electoral.
Para nosotros, el voto ha sido positivo.

Jorge Altamira

miércoles, 1 de julio de 2009

GRIPE A

Más que la gripe, mata el gobierno

La Argentina es el tercer país por número de víctimas de gripe A (42 hasta el martes 1º) y por el aumento de casos. Pero el Comité de Crisis -que ni siquiera se reunió en la semana de las elecciones- decidió esperar al nuevo ministro para ver qué hace. Autorizaron que cada provincia amplíe, a su criterio, el período de vacaciones. Llegan tarde: seis provincias ya lo hicieron, Buenos Aires decretó la emergencia, hay universidades evacuadas e infinidad de colegios cerrados. Según el infectólogo Eduardo López, el ausentismo escolar llega al 40%, y el laboral al 30%. Los especialistas coinciden en que el cierre de las actividades públicas en México, "al mundo le resultaron sorprendentes, pero lograron frenar la epidemia" (La Nación, 28/6). Habría que hacer lo mismo: limitar los viajes, montar cordones sanitarios, prohibir eventos masivos. La industria del espectáculo y el turismo se opuso. El comité decidió esperar.

"El comité está absolutamente desorientado, desbordado, no saben qué hacer", opina Médicos Sin Bandera (26/6). Se equivocan: hasta las elecciones, mantuvo un cerrado ocultamiento, compartido por todo el arco patronal y sus candidatos, que jamás hablaron de la gripe en la campaña. Y todas sus "desorientaciones" van en la misma dirección: ahorrar recursos a costa de la vida de la población. Por ejemplo:

Reactivos e hisopados

El Comité suspendió los hisopados "excepto en casos de absoluta necesidad" para "no atiborrar los laboratorios". El Malbrán demora diez días en dar el resultado. Pero, "a partir de la semana próxima, la provincia de Buenos Aires contará con tests que en sólo 15 minutos determinan si la persona es portadora de gripe A". ¿Por qué el Malbrán no tiene el test de los 15 minutos? Porque lo condenaron a la asfixia presupuestaria, sin cubrir vacantes, con salarios infames... Que los médicos diagnostiquen como pueden. Una embarazada de la Maternidad Sardá, que consulta hace diez días, denuncia: "Si sigo así, me dijeron que me van a hacer las pruebas de gripe A" (La Nación, 27/6). Es un crimen, porque el diagnóstico inmediato es clave para bajar la tasa de mortalidad. En Estados Unidos murió menos gente que en México, justamente, porque tenían el diagnóstico en el día. Médicos Sin Banderas afirma que en el Malbrán "no hay reactivos específicos para la gripe A, el diagnóstico se hace por descarte" (Urgente 24, 8/5). Hay que confiscar todos los laboratorios privados y abrir nuevos laboratorios públicos, dotarlos de profesionales e insumos.

Colapso hospitalario

La gripe A "ya circula más que la gripe común". El Ministerio indicó que se deben tomar "todos los casos de influenza como potenciales de gripe A" e internar "a todos los que padecen neumonía". Cínicos: "¿Tiene la Argentina hospitales y camas suficientes como para tolerar una eventual marea humana?", se pregunta La Nación. Responde: "No" (La Nación, 29/6).

Los funcionarios niegan el colapso sanitario: el 24 de junio, antes del pico, "más de treinta niños esperaban ser derivados sin camas disponibles en la zona sur" (FesProSa). En Mar del Plata, los pacientes que deban ser aislados ¡irán a parar a los cuarteles! (Clarín, 25/7). Desde el 15 de junio, "las camas de las terapias intensivas y de neonatología de los hospitales porteños estaban colmadas al 100%". En Capital y provincia se postergaron todas las cirugías programadas "para priorizar la atención de los pacientes que sufren Gripe A H1 N1 graves, neumonías y bronquiolitis" (Clarín, 23/5). El Hospital de Campo de Mayo y el Policlínico Posadas -30% de sus internados tienen gripe A- decretaron por su cuenta la emergencia. La Asociación de Profesionales de Posadas informa que "no hay agua caliente, faltan camas y médicos, y los que hay están agotados, duermen como mucho dos horas por noche debido a la gran demanda". En el hospital Notti, de Mendoza, dos médicos de guardia atienden un promedio de 300 pacientes. Esa es la norma en todo el país: una debacle. "No puede ser que no haya presupuesto ante una pandemia", dice Horacio López, infectólogo de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Claro que hay que aumentar el presupuesto. Pero además hay que terminar con las clínicas cinco estrellas de menú a la carta mientras el pueblo se muere en las camillas porque no alcanzan los nebulizadores.

Según La Nación (29/6), "los muertos serían más de un centenar y el número de infectados, más de 10.000". ¡Hay que suspender ya las clases y terminar con las muertes de alumnos y docentes! La oposición no dice ni pío porque la gripe A desnudó tres núcleos fundamentales del régimen social que todos defienden: que el país "carece de sistema sanitario"; que el gobierno "no tiene estrategia ni plan ni logística para enfrentar el flagelo"; que "muchísimos argentinos viven precariamente, casi desnutridos. El sistema inmunológico de ellos es muy escaso" (La Nación, 29/6). Más claro: los chicos del partido de polo, a los 20 días volvieron a jugar al polo. Pero a los enfermos de las barriadas, la gripe "les incendia los pulmones", incluso si no tienen patologías previas. "Estamos viendo la internación de pacientes jóvenes, con neumonías, algunas que evolucionan hacia una gravedad inusitada, en la que el pulmón se ‘incendia' en cuestión de horas", dijo Jorge San Juan, jefe de Terapia del Hospital Muñiz (La Nación, 27/6).

"El gobierno de la Capital no tiene facultades legales para usar en una emergencia las instalaciones de clínicas y sanatorios privados", advierte por si las moscas el inefable Joaquín Morales Solá. No es nuevo que para La Nación la propiedad está antes que la vida. Pero el pueblo debe imponer que todas las camas privadas se incorporen a la nómina oficial, se refuercen las dotaciones de personal e insumos en el sistema público, y se aumente el sueldo de los trabajadores, que se están jugando la vida. El aumento del presupuesto sanitario debe incluir las reivindicaciones de los trabajadores. Los privatizadores de la salud pública no pueden administrar los recursos. Deben estar bajo control de las asambleas de pacientes, vecinos y trabajadores de la salud y la educación. Es el único programa que salvará vidas.


Gripe A: El Partido Obrero plantea

  1. Cese por 15 días de toda la actividad del país (como hizo México), ya sea laboral, comercial o educativa.
  2. Aumento inmediato del presupuesto de salud para enfrentar la emergencia, bajo el control de los trabajadores de los hospitales.
  3. Colocar el sistema de salud privado bajo manos públicas, utilizando todos los recursos disponibles para la atención del pueblo.
  4. Incorporación del presentismo al básico, mientras dure la emergencia.
  5. Que los salarios se paguen al ciento por ciento en caso de suspensión de actividades.

La Argentina es el tercer país por número de víctimas de gripe A (42 al 30 de junio) y por el aumento de casos. El diario La Nación (29/6) afirma que "los muertos serían más de un centenar y el número de infectados, más de 10.000".El ausentismo escolar llega al 40% y el laboral, al 30%. Todos los especialistas coinciden en que las peores semanas son las que están por venir.

Sin embargo, el Comité de Crisis formado por el gobierno está paralizado. No decretaron la emergencia sanitaria sino que dejaron librado el accionar a cada provincia. Ni el gobierno nacional ni los de las provincias, incluso aquellos que están en manos de sectores opositores, propusieron aplicar una política para enfrentar de raíz la epidemia.

¿Qué se debe hacer? Todos los especialistas coinciden en que el cierre de las actividades públicas en México logró frenar la epidemia. Habría que hacer lo mismo: limitar los viajes, montar cordones sanitarios, prohibir eventos masivos. De nada sirve suspender las clases si, por otro lado, la gente sigue viajando en medios de transporte abarrotados o si se estudia o trabaja en condiciones propicias para extender el contagio.

Pero si no se lleva adelante esta política es porque se prioriza la defensa de los intereses de los capitalistas. Para éstos cualquier suspensión de la producción equivale a dejar de ganar millones y millones de pesos. El gobierno prioriza los intereses de los capitalistas, no la salud de la población. Ni siquiera se ha tomado la medida elemental de incorporar, mientras dure la emergencia, los presentismos al básico. Si se suspenden actividades por la pandemia el salario debe ser pagado igualmente al ciento por ciento.

La epidemia de Gripe A muestra que el sistema sanitario argentino está en ruinas. En el Malbrán no hay reactivos específicos para esta enfermedad y el diagnóstico se hace por descarte. Las camas de las terapias intensivas y de neonatología de los hospitales porteños están colmadas al 100%. El Hospital de Campo de Mayo y el Policlínico Posadas -30% de sus internados tienen gripe A- decretaron por su cuenta la emergencia. La Asociación de Profesionales de Posadas informa que "no hay agua caliente, faltan camas y médicos, y los que hay están agotados, duermen como mucho dos horas por noche debido a la gran demanda". En el hospital Notti, de Mendoza, dos médicos de guardia atienden un promedio de 300 pacientes. Esa es la norma en todo el país: una debacle. "No puede ser que no haya presupuesto ante una pandemia", dice Horacio López, infectólogo de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Ante el derrumbe sanitario la única salida posible para enfrentar la actual situación es imponer que el sistema de salud privado pase a manos públicas, colocando todos los recursos disponibles que tiene el país disposición del pueblo. ¡No puede ser que existan clínicas cinco estrellas, con menú a la carta, mientras el pueblo se muere en las camillas porque no alcanzan los nebulizadores!

En cada lugar de trabajo y de estudio es necesario que los trabajadores se autoconvoquen para imponer un programa que nos permita defender nuestra vida y la de nuestra familia.

LO QUE SE VIENE

En La Nación, al día siguiente de las elecciones, uno de los voceros de las grandes patronales, Joaquín Morales Solá, anticipó que “ahora vendrá una etapa de sinceramiento que podría elevar de manera considerable el porcentaje de desempleados”.

La voluntad de aplicar una política de ‘ajuste’ fue, precisamente, la razón que tuvo el gobierno para adelantar la convocatoria a elecciones, y ha sido también el reclamo de las entidades empresarias y de los partidos patronales que ganaron el domingo pasado.

La reacción política contra el agotamiento del kirchnerismo ha sido capitalizada, por ahora, por la clase capitalista.

Más contundente que Morales Solá fue, el mismo día, uno de los principales voceros de la patronal, Julián de Diego, en el Cronista.

Denuncia, en medio de las paritarias metalúrgicas y de un inminente conflicto salarial con Techint, “un mapa verdaderamente caótico de las relaciones laborales..; un deterioro singular de la negociación colectiva…; el estado de rebelión en el mundo laboral…; la reactivación del activismo en las empresas…; los delegados que pasan a tener un protagonismo clave, por si, y por el entorno de poder que crearon…; el estado asambleario creado en muchas empresas líderes o con grandes dotaciones…Con estos fenómenos, concluye de Diego, se ha alterado sin dudas la paz social reinante en otras épocas…”

Estamos frente a un claro programa de ataque contra la clase obrera, que está directamente relacionado con la salida que la burguesía impulsa frente a la bancarrota capitalista.

El mismo de Diego es muy claro: “En el ámbito empresario sólo se escucha: bajó el nivel de facturación, la rentabilidad está comprometida, y frente a las dificultades de la cadena de pagos, tenemos problemas financieros”.

Ni una palabra sobre la desocupación, que ya es de dos millones de trabajadores, o sea el 14% de la población activa, ni sobre las suspensiones, ni sobre los bajos salarios.

Es que la salida capitalista implica más desocupación, más suspensiones y menos salarios – y, por lo tanto, más ‘caos en las relaciones laborales’, más ‘rebelión en el mundo laboral’, más ‘protagonismo de los delegados’, más ‘estado asambleario’.

Llamamos a los trabajadores a prepararnos para una lucha social y política sin precedentes.

La renuncia de Moreno y de Jaime, dos ‘comisionistas’ de los K, debe verse en este contexto, pues como denuncia, de nuevo, el mencionado de Diego, “las intimaciones generadas desde la autoridad de aplicación (se refiere a Tomada y a Moreno)… quiebran el delicado equilibrio que se debe preservar dentro de la negociación colectiva…”

El gobierno renuncia a las ‘intimaciones’ para satisfacer la exigencia de la patronales a tener piedra libre en los despidos y las arbitrariedades contra los trabajadores – tal como se lo han venido pidiendo la Mesa de Enlace de la soja, Techint, la UIA, las Cámaras de Exportadores y las Bolsas de Comercio, así como De Narváez, Macri, Carrio e incluso el mismísimo Solanas.

Se ha venido abajo el precario arbitraje oficial en las relaciones laborales y se abre un período de ofensiva directa del capital contra los trabajadores.

Se inicia una nueva intervención del FMI, reclamada por la inmensa mayoría de los partidos que ganaron las elecciones del domingo pasado.

Pero también se inicia una etapa de intensificación de la crisis política y de la capacidad de gobierno de los capitalistas.

Por medio de la organización, debemos hacerles morder el polvo de la derrota.

Reclamemos Asambleas Generales y por lugar de trabajo a los sindicatos, para iniciar un plan de lucha contra los despidos y las suspensiones (por el reparto de las horas de trabajo sin tocar el salario y por la expropiación de toda empresa que cierre) y por la defensa de las paritarias, el aumento de los salarios y el 82% móvil para los jubilados.

Los planteos del Partido Obrero en la campaña electoral mostrarán toda su vigencia en la etapa que comienza y serán el instrumento programático de los trabajadores.