viernes, 18 de julio de 2008
AYER UN JURAMENTO, MAÑANA UNA TRAICIÓN
En la madrugada del jueves quedó deshecha en un par de minutos la criatura más mimada del kirchnerismo: "la construcción de poder".
Con una resolución del ministerio de Economía, perdió primero a la patronal rural que lo votó en octubre pasado; después, durante 120 días, perdió la prueba de fuerza con ella en las rutas.
Al final, quebró a su mayoría parlamentaria en Diputados y en el Senado, y al propio vicepresidente, al que había llevado a ese lugar en nombre de una ‘concertación plural'.
Desde el comienzo dijimos desde estás páginas que se creaba "una crisis de régimen político", que se había "agotado el modelo productivo" y que "con estos no llegamos al bicentenario".
En el desarrollo de la crisis, el kirchnerismo demostró que era una pantomima de movimiento nacional y popular.
En ningún momento movilizó a los trabajadores del campo o de la ciudad, tampoco podía hacerlo porque gobernó con un millón de obreros rurales en negro, con topes salariales, con jubilaciones desvalorizadas y, al final, con una inflación imparable.
Apenas atinó a un par de provocaciones comandadas por D'Elía o Moreno en Plaza de Mayo, y a dos actos regimentados.
Los que llamaron a ‘parar a la derecha defendiendo al gobierno popular', se tienen que rendir a la evidencia de que el kirchnerismo ha sido una traba para la movilización de los trabajadores, rodeado de los Moyano, los Cavallieri y hasta los Venegas -o de los Scioli y los Alperovich.
Típicamente argentina, la crisis no tiene nada de heroica, trágica o dramática: es una pelea por 120 dólares de diferencia, por tonelada, por las 30 millones de toneladas acaparadas por la patronal sojera a partir de la suba de las retenciones.
Durante toda la crisis, sojeros y gobierno se mantuvieron unidos en la defensa de la estructura social terrateniente y monopolista del campo, y en el régimen de superexplotación del obrero rural; hubo innumerables modificaciones al proyecto de ley, pero ninguna por la derogación de la ley del peón rural de la dictadura.
Llambías, de CRA, gritó "Viva la Patria"a en Palermo, pero la consigna sojera es... "el restablecimiento de los mercados de futuro"; la Bolsa de Cereales de Rosario declaró, con esa reivindicación, un cese de tareas (especulativas), el miércoles pasado.
"Todos revolcados", la izquierda campestre se sumó a los festejos de los ‘procesistas' de la Rural por una votación de diputados y de senadores que han respondido fielmente toda su vida a las órdenes del capital.
¡El voto decisivo, del santiagueño Rached, fue ordenado por el banquero Ick, el gran patrón de la provincia y el verdugo de sus trabajadores!
No tiene tampoco nada de heroica la redistribución de ingresos que volvió a prometer K luego de cinco años de gobierno, como lo demuestra la decisión de cargar sobre las espaldas de los argentinos la deuda de mil millones de dólares del grupo Marsans por Aerolíneas.
El toque final de la farsa la dio el pobre Cobos, que justificó su decisión de votar en contra recordando con satisfacción los acuerdos que permitieron que las provincias privaticen los yacimientos petroleros y los que autorizan el subsidio de la patronal vitivinícola (francesa).
Se ha colocado como hombre de confianza para una salida ‘institucional' a la crisis de poder.
El gran ausente en todo esto ha sido el proletariado de la ciudad y del campo; pero la crisis recién comienza.
El gobierno ha perdido en el Congreso su mandato político, y no tiene condiciones de recuperarlo apelando a un nuevo voto popular; está fragmentado el propio Ejecutivo.
La oposición política patronal no querrá precipitar las cosas, en primer lugar porque está dividida y porque no ha liderado esta crisis sino que ha ido a su rastra.
Pero, por sobre todo, porque quiere que el ‘ajuste' lo haga este gobierno: cambiar las retenciones, aumentar tarifas, devaluar la moneda, reforzar los topes salariales, renovar los contratos con los pulpos internacionales suspendidos desde la ‘emergencia'.
El gobierno deberá decidir si quiere continuar; ahora como chirolita de la patronal sojera a la que estuvo ‘combatiendo' y de los pulpos que tienen cuentas pendientes con el Estado.
Los trabajadores debemos reunirnos para deliberar, en especial las corrientes obreras que se pronunciaron, en sindicatos y lugares de trabajo y estudio, contra los sojeros y el gobierno.
Montemos un gran frente único para superar la confusión entre los trabajadores y luchar por una alternativa obrera y socialista al derrumbe del régimen de turno.
lunes, 14 de julio de 2008
Comunicado
Ni al "zoológico" del capital rural, ni al camping de la 'burguesía' kirchnerista
Las entidades patronales del campo han llamado al "pueblo y a la ciudadanía" a movilizarse frente al zoológico, en territorio de la Sociedad Rural.
Kirchner llamó a una contramarcha, según él, "en defensa de la democracia".
Una vez más, el próximo martes esos dos bloques pretenderán partir en dos al pueblo argentino.
Pero los intereses de los trabajadores no estarán presentes, ni frente al Zoológico, ni en el camping de Plaza Congreso.
Las dos marchas pelearán por una única cuestión: quién se queda con los beneficios económicos de 30 millones de toneladas de soja que los capitalistas agrarios mantienen retenidas en reclamo de menores impuestos (retenciones) y mayores precios.
Sólo por ese regateo, las dos marchas son "antagónicas" .
Ni en el Zoológico ni en Congreso se van a acordar del millón y medio de peones rurales que trabajan en negro o bajo un estatuto laboral sin vacaciones ni descanso dominical, y que legitima el trabajo de los menores.
Ni en el Zoológico ni en el Congreso se dirá una palabra sobre los fraudes fiscales de los monopolios cerealeros, por la sencilla razón de que sus organizadores son socios de esos fraudes.
Tampoco mencionarán la necesidad de poner fin a la estructura oligárquica del campo, donde el 2 por ciento de los capitalistas son dueños del 65-70 por ciento de la producción, y donde los terratenientes se benefician de un precio de más de 10.000 dólares la hectárea. ¡Pero que pagan un impuesto inmobiliario sobre una valuación fiscal de 120 dólares!
El "camping" oficial planteará la "defensa de la democracia", cuando el gobierno viene capitulando, con concesiones y prebendas económicas, ante los golpistas del "Zoológico".
En el Congreso y en el Zoológico, la policía de Kirchner y los fiscales de Macri, que hace una semana reprimieron en forma salvaje una movilización independiente en Plaza de Mayo, esta vez le abrirán paso de nuevo a piquetruchos y ruralistas.
El Partido Obrero llama a los trabajadores a darle la espalda a los dos actos; a restarle apoyo a su convocatoria y a sus programas capitalistas.
Discutamos un programa de la clase obrera frente a la crisis nacional:
·Por la nacionalizació n del comercio exterior, de los puertos privados y privatizados.
·Por la nacionalizació n de la gran propiedad agraria y el repudio de la deuda, externa.
·Salario mínimo equivalente a la canasta familiar, para los trabajadores de la ciudad y del campo.
·Por la derogación del estatuto videlista del peón rural.
PARTIDO OBRERO
LA MARCHA DE LA FEDERAL

La patronal sojera acapara desde hace varios meses unas 30 millones de toneladas en una prueba de fuerza para obtener mejores precios (menores retenciones).
También tiene en negro, junto al resto de la patronal agraria, a un millón del millón y medio de obreros rurales permanentes -la mayor fuerza social del campo argentino.
Evade, asimismo, miles de millones de pesos en impuestos, puesto que paga solamente el 1,2 por ciento del impuesto inmobiliario rural debido a que la valuación fiscal de la tierra es una ochentava parte de su precio de mercado.
Pero el bloque de la derecha tradicional y de la izquierda campestre, que se desgarra las vestiduras para que los impuestos solamente los pueda votar el Congreso, no se incomoda en denunciar esta evasión fiscal de los sojeros ni el delito del acaparamiento de mercadería, mucho menos la superexplotación rural.
De Angeli ha dicho que el negreo es un ‘servicio' que los chacareros les hacen a los obreros al darles trabajo.
El que carga, sin embargo, con la mayor responsabilidad es el matrimonio nacional y popular, que durante tres meses no ha tomado ni una sola medida contra estos atropellos a la economía del país y de los trabajadores.
En lo que sí se mostró ‘firme' fue en la represión brutal contra la movilización piquetera que llegó a Plaza de Mayo con la consigna: No al gobierno de los monopolios y no a los monopolios del campo.
Al gobierno no le inquieta la agitación de la patronal sojera porque con ella pretende llegar a un compromiso, pero no admite una movilización popular, sin burócratas ni patrones, que pueda colarse como fuerza real en la crisis política.
Por eso no vaciló en recrear una represión como la del Puente Pueyrredón en 2002, concebida también ahora por un funcionario de entonces -el hombre para todos los ‘servicios'- el ministro Aníbal Fernández.
Numerosas organizaciones repudiaron el atropello, ¡incluso Marcelo Tinelli y Mirta Legrand! -pero de ningún modo los Binner, Macri, Carrió, o los popes de la CGT, de la CTA y (¡por qué no!) de la Federación Agraria.
Esta es la ‘democracia' que reivindica la tilinguería, tanto del oficialismo como de la oposición.
Es la misma ‘democracia' que también castiga a los chicos del Nacional Buenos Aires que, como otros numerosísimos chicos de este país, tienen que salir a la calle para combatir la destrucción de la educación y de las escuelas por parte de los ‘adultos' que roban el presupuesto público o cobran las cometas de las grandes corporaciones.
Este gobierno nacional y popular ha modificado leyes y postergado reglamentaciones y regulaciones para que los exportadores se sigan embolsando miles de millones de dólares pagando retenciones un cincuenta por ciento inferiores a las que rigen en la actualidad.
Ha armado también una nueva ‘bicicleta financiera' para que productores y exportadores sojeros puedan poner la plata al 20 ó 30% anual en pesos, mientras se aseguran la posibilidad de recomprar más adelante los dólares al mismo precio de 3 pesos que ahora.
Es así como ‘luchan' los ‘nacionales y populares' contra el lock-out de la ‘abundancia' - buscando un compromiso y mediante el reparto del botín.
Por su lado, Buzzi, el de la Federación Agraria, en lugar de condenar este saqueo de los grandes capitalistas y de los exportadores, está reclamando en el Senado que los agentes de retención de las compensaciones que se deben pagar a los chacareros menores sean... los pulpos de la exportación.
No se avergüenza ni un poco de estar pidiendo la creación de una sociedad de evasores.
Pero la pelea por el reparto de las ganancias de 30 millones de toneladas de soja que se encuentran sin vender se acentúa cada vez más, y con ella la crisis política.
Se disgrega el pejotismo en el Congreso, apenas dos meses después de su refundación.
Al vicepresidente del PJ, Moyano, lo enrejan con una guardia de ‘gordos' en la CGT, mientras Barrionuevo arma una parodia de ruptura con el solo fin de seguir calentando la crisis política.
La desestabilización política es manifiesta, aunque los golpes ya no necesitan ser como los de antes: la conspiración pasa por el PJ, los radicales K, los burócratas sindicales, la derecha agazapada y la que va al descubierto... e incluso un sector de la izquierda en descomposición.
En defensa de los intereses realmente nacionales llamamos a deliberar en los barrios y en los lugares de trabajo para organizarnos y preparar una movilización obrera y popular independiente con estas consignas:
- Basta de desgobiernos patronales.
- Abajo el golpe y el autogolpe.
- Promovamos una deliberación obrera y popular.
- Por una alternativa obrera y socialista.



