domingo, 25 de mayo de 2008

LA PLAZA DE LA RURAL

La semana pasada, el videliano Laureano Miguens seguramente no podía creer lo que estaba viviendo: nada menos que él saludaba desde el balcón de la casa de gobierno de Santa Fe a más de quince mil personas que lo vitoreaban, mientras esperaba el inicio de la reunión de las entidades agrarias con Binner.

La escena no solamente retrata las limitaciones impopulares, insalvables, del movimiento agrario que animan los autoconvocados del campo y los chacareros de la soja, en un frente único con los llamados ‘pools de siembra’ y los terratenientes.

Ilumina, por sobre todo, el carácter del ‘modelo productivo’ del kirchnerismo, que mientras enriqueció como nunca antes a los monopolios vinculados con las exportaciones, ha dejado a los pueblos del interior en la miseria, a merced de los agentes económicos y políticos de sus propios explotadores.

Con trabajos en negro, salarios inferiores al mínimo nacional, infraestructuras sanitarias y educativas en ruinas, contaminación del aire y del suelo, y un pavoroso panorama de viviendas.

El balcón de la Rural deja al descubierto la charlatanería de los intelectuales imposibles del oficialismo acerca de la redistribución de los ingresos.

No hay nada más eficaz para devolverle lustre a la derecha o a la oligarquía que un par de años de gobierno ‘progre’ o nacional y popular; es decir, capitalista.

Bastaron dos años de ‘progres’ en Italia para que volviera Berlusconi al gobierno, pero esta vez acompañado por la Camorra siciliana.

Pero al “país federal”, que de acuerdo con la demagogia de los patrones de la soja solucionaría estos problemas, los trabajadores del interior lo conocen de sobra, pues no ha habido mayores saqueadores de los fondos públicos que los gobernadores.

Los Reutemann, los Cobos (vicepresidente del kirchnerismo), los Bussi, los Palito Ortega, los Kirchner, los Brizuela, los Rozas, los Menem, los De la Sota, los Romero, los Duhalde, Ruckauf y Solá.

Los que vaciaron varias veces los bancos provinciales para regalarlos a los Eskenazi, Britos, Werthein, Elsztain, Soros no son precisamente una salida para el pueblo.

El “país federal” es un calco del “país unitario”: la caja de los grandes capitalistas. Que digan lo contrario las grandes industrias –agrícolas y no agrícolas–, y los puertos privados de la ribera santafesina del Paraná.

El próximo 25 de mayo, en Rosario, gracias a una idea que se le atribuye a la abogada de los ‘pool de siembra’, María Cristina Alarcón, los autoconvocados de bombacha y poncho compartirán tribuna con los garcas de la Rural y con la Coninagro de los SanCor, o sea con los explotadores de los tamberos y de los pequeños productores.

La compartirán también con la Iglesia argentina de los Bussi –no Buzzi–, para demostrarle a Ratzinger que el oscurantismo y la represión espiritual se encuentran a buen resguardo en Argentina y para asegurar, ‘urbi et orbi’, que el campo argentino es ‘occidental y cristiano’.

Pero ni la Rural en Rosario –aunque la acompañe el socialismo de los ‘pool de siembra’–, ni Cristina Kirchner en su autoexilio en Salta, aportarán a la solución de las necesidades populares.

Las masas del campo y de la ciudad tendrán oportunidad de comprobarlo otra vez con inusitada velocidad.

También podrán comprobar que no solamente entre los grandes explotadores se cuecen habas y se producen nuevos desplazamientos y recambios.

En las filas obreras y campesinas se van gestando igualmente grandes novedades, entre una burocracia sindical que se hunde en el desprestigio y se quiebra inexorablemente, y una nueva generación de luchadores obreros con gran vocación de acabar con ella y construir un dirección política nueva y revolucionaria en Argentina.


miércoles, 7 de mayo de 2008


Publicado en Nueva Prensa de Guayana, 29 de abril de 2008

La izquierda argentina viaja a Venezuela para apoyar la estatización de Sidor

Escrito por Redacción

Consultado sobre la posible expropiación de Sidor, el dirigente piensa que no sucederá, sino que Chávez abonará "lo que vale la empresa si se le descuentan los pasivos". Asimismo denuncia a Techint por haber "acumulado un pasivo oculto bastante elevado", lo que para el dirigente significa una "antesala al vaciamiento".

El dirigente Jorge Altamira viajó a Venezuela para reunirse con trabajadores de la siderúrgica. En una entrevista con Infobae.com, opinó sobre la estatización, el chavismo y los trabajadores.

"No hay participación popular, está todo en manos de una burocracia restringida", disparó Para Jorge Altamira, histórico dirigente de la extrema izquierda argentina la estatización de Sidor ha sido "un avance extraordinario" que "ha echado al ministro de trabajo (José Rivero)", en un proceso que "es contradictorio". También expresa que entre los obreros "hay un clima de entusiasmo".

A su vez, sorprende y ataca al chavismo: "Durante el conflicto, el gobierno estaba ligado más bien a la patronal contra las aspiraciones de los trabajadores" a diferencia del pensamiento mayoritario, que imputa a Chávez la voluntad de estatizar la siderúrgica. Es que, según Altamira, fue la perduración del conflicto por parte de los obreros lo que permitió "el desenlace" que derivó en la estatización, si hubiera sido en caso contrario, no se sabe que hubiera ocurrido.

Consultado sobre la posible expropiación de Sidor, el dirigente piensa que no sucederá, sino que Chávez abonará "lo que vale la empresa si se le descuentan los pasivos". Asimismo denuncia a Techint por haber "acumulado un pasivo oculto bastante elevado", lo que para el dirigente significa una "antesala al vaciamiento".

También explica, polémico, que "el programa del chavismo no favorece al desarrollo de los trabajadores en su conjunto" y que la clase obrera "debe estructurarse de forma independiente (del gobierno)".

Además señala que en Venezuela "no hay participación popular, está todo en manos de una burocracia restringida".

El Partido Obrero es una organización que se reconoce trotskista y existe desde la década del 60. Jorge Altamira es uno de los fundadores y fue legislador por la ciudad de Buenos Aires de 2000 a 2003. (Infobae)