lunes, 22 de octubre de 2007

Reportaje a Néstor Pitrola realizado por Clarín

Pitrola: "La gran transformación va a venir de un gobierno de los trabajadores y no de estos viejos conspiradores de la democracia"

Contestando preguntas de nuestros lectores, el candidato a presidente y a primer diputado nacional de Buenos Aires por el Partido Obrero (PO), reflexionó sobre las formas de protesta -piquetes-, la ideología de izquierda y la democracia, y sobre qué lo diferencia de otros candidatos. Néstor Pitrola expone sus cartas para octubre.
"Los piqueteros pueden ser fundadores del método del piquete, pero todo el pueblo argentino tomó el recurso de la movilización popular", aseguró.

- Un lector asegura ser estudiante representado por el centro de estudiantes del PO. Afirma que ha estado en manifestaciones en las que cortaron la calle, pero que también cuando la cortan otros, a él lo perjudica. Entonces plantea: ¿Cómo hacemos para protestar pero sin perjudicarnos, para que se a beneficioso para todos?
- En un punto es la cuadratura del círculo. Todo el pueblo argentino tomó el recurso de la movilización popular. Los piqueteros pueden ser fundadores del método del piquete, pero tenés a los asambleístas de Gualeguaychú, a los estudiantes, los obreros que luchan por su salario, eso es inevitable. Pero la forma de acortar sacrificios a un pueblo que lucha todos los días y es siempre frustrado, y siempre le roban la conquista del día anterior, con inflación, con leyes educacionales inflacionarias, de diversas maneras: es la construcción política de una salida que transforme el país en términos políticos, donde podamos poner toda la energía de las mayorías nacionales, en la construcción de una Argentina para los trabajadores y no para los banqueros, el banco Mundial o el FMI. Este es el gran punto: para el que luchó con los obreros en el centro de estudiantes, hay que llevar esa lucha al plano del poder político.
- ¿Qué los diferencia del resto de los candidatos de izquierda?
- Yo diría que una diferencia es que el PO está definido claramente frente a la disolución política reinante y la disgregación de los aparatos que gobernaron el país, nosotros construimos un partido con militancia, con programa, que resolvió en un congreso nacional nuestras candidaturas y nuestros programas para intervenir en este 2007 en todas las elecciones. Es la idea de la construcción de un partido político que pueda hacer el aporte a la gran lucha social por la autonomía de todas las organizaciones populares del pueblo argentino. Esto es lo que nos diferencia de una izquierda que en muchos casos perdió la idea, la moral política de que podemos transformar el mundo.
- ¿Cómo se puede participar en democracia con una ideología que no lo es?
- Creemos que los que traicionan la democracia son los conspiradores capitalistas. La Casa Rosada nunca cambió de dueño, ha ido cambiando de inquilino, pero los dueños han sido los Techint, los Benito Rollo, los Arcor, los Repsol, los Citibank. Ellos son los que conspiran, y si hoy tenemos un desaparecido en democracia como lo es Julio López, es porque hay una continuidad de los aparatos represivos que son usados como en Santa Cruz o Neuquén para reprimir al pueblo y se preserva una mafia en en Estado, contra los intereses populares. Creemos que los socialistas del PO defendemos en primera fila, como muchos otros, la libertad, la democracia y los derechos en la Argentina. La gran transformación va a venir de un gobierno de los trabajadores y no de estos viejos conspiradores de la democracia.

martes, 16 de octubre de 2007

Página/12, 16 de Octubre de 2007.

PITROLA, CANDIDATO A PRESIDENTE DEL PO

Una mirada piquetera

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Por Adriana Meyer

“La clase obrera es piquetera; los ambientalistas, los estudiantes, los maestros, todos toman al piquete como un modelo de lucha y organización”, afirmó Néstor Pitrola, candidato a presidente del Partido Obrero (PO). En diálogo con Página/12 explicó que en esta campaña están “preparando a los explotados del pueblo argentino para los golpes que planea el poder político después de octubre”, y calificó a Cristina Kirchner como “una candidata patronal que no defenderá el derecho de la mujer”. Para Pitrola, los grandes ausentes del discurso electoral son “Julio López y la corrupción generalizada”.

Nacido a la lucha política en el Cordobazo, y formado luego como delegado de los trabajadores gráficos con Raymundo Ongaro y la histórica toma de la planta de editorial Atlántida en Garín, artífice de Polo Obrero y referente del Bloque Piquetero Nacional, Pitrola –55 años, casado, 2 hijos– dice que trata de ver a Boca con su hijo Marcelo, “pero por televisión”, porque no tiene tiempo, “y realmente la cancha está peligrosa”.

–Una vez más, el PO va solo. ¿Fracasaron las alianzas con los demás sectores de izquierda?

–Yo no diría fracaso. Hay una izquierda que está cooptada por el Gobierno, Jorge Rivas en el Gabinete, el Partido Comunista que integró la fórmula con Filmus, los D’Elía, los Ceballos. Y el campo de Pino Solanas es un derivado de la disgregación del propio kirchnerismo. Pino apoyó el principio de Menem; la Alianza, el principio de Kirchner, es una experiencia con la burguesía nacional que nunca le sale bien.

–Pero Solanas no tiene precisamente un discurso oficialista.

–Claro, pero lo apoyó los primeros años. Su planteo energético es una nacionalización onerosa porque no se sabe de dónde saldría el dinero. Las privatizadas saquearon al país, hay que auditarlas y no pagarles nada, y eso lo puede hacer la clase trabajadora. El planteo de fondo del Partido Obrero es una izquierda con independencia política que promueve la transformación del país sobre la fuerza social de la clase trabajadora. Con los nacionales y populares de la burguesía nacional que son los Benito Roggio, los Taselli o los Repsol no vamos a ninguna parte.

–¿La irrupción de Solanas cambia las chances de la izquierda?

–Tiene alguna incidencia en Capital. Lo nuestro es la construcción de una herramienta política que se expresa en un partido con penetración en las organizaciones obreras, que lucha por la autonomía de los sindicatos contra las dos burocracias: la CGT, de la vieja mafia, la CTA que está asimilada al Gobierno. Y Pino es parte de esa CTA, del nefasto pacto entre (Daniel) Filmus y (Hugo) Yasky, de los 1040 pesos que generaron tantas luchas, entre ellas en la que cayó Fuentealba.

–¿No les preocupa seguir sacando magros porcentajes? ¿No es un signo de debilidad no poder aliarse a otros sectores de izquierda?

–Donde fue posible, armamos un frente: en Córdoba fuimos cuarta fuerza y conquistamos una banca, que pudieron ser dos de no mediar el fraude. Somos un partido parlamentario en Salta, con tres diputados, tenemos apuestas fuertes en Santa Cruz, somos un partido con popularidad en Tucumán y mi candidatura simultánea a diputado en la provincia de Buenos Aires tiene el objetivo de ingresar al Parlamento.

–¿Por qué no se menciona al desaparecido Julio López en esta campaña?

–Lo ponemos nosotros y otras organizaciones de izquierda en la agenda. Los demás encubren el aparato mafioso de seguridad, de la Bonaerense. Esto es 700 casos de gatillo fácil, es la Gendarmería en Santa Cruz, es la policía brava que reprime a los portuarios en Mar del Plata, en Neuquén. Ponen a buscar a López a los que tendrían que ser investigados. Y con su desaparición se está asimilando algo espantoso. Lo mismo pasa con la corrupción. Ya no se habla de Skanska, de la valija de Miceli. Los yanquis resolvieron que el matrimonio K garantiza la gobernabilidad, entonces las usinas que hicieron saltar estos casos, absolutamente reales, están aplacadas. No es tema López, como tampoco la corrupción generalizada.